AZORES. QUÉ VER EN 5 DÍAS EN SAO MIGUEL (I): SETE CIDADES, FARO DO ARNEL, LAGOA DO CONGRO AZORES EN FAMILIA

AZORES. QUÉ VER EN 5 DÍAS EN SAO MIGUEL (I): SETE CIDADES, FARO DO ARNEL, LAGOA DO CONGRO AZORES EN FAMILIA

RUTA PARA 5 DÍAS

Como os vengo diciendo en mis anteriores posts, (Azores: Primeras impresiones  y Azores: presupuesto para 5 días), éste es un destino ideal para los amantes de la naturaleza, y para viajeros de presupuesto reducido.

Después de contaros los encantos de la isla de Sao Miguel, y de lo que costaría más o menos una escapada a este destino, ahora os propongo estos 5 sitios para visitar en 5 días. Estos son los lugares que para mí resultan imprescindibles, y que son factibles con peques.

Los que vayáis con niños mayores o solo con adultos, podréis además, hacer mil y una rutas de trekking, kayak… Incluso si vais en otra época del año podéis hacer una excursión para avistamiento de ballenas, o si vais más días, podéis moveros a otra isla.

Si repito destino y cumplo alguno de estos «asuntos pendientes», os lo cuento.

Primero situémonos un poco. Azores está formada por 9 islas: Flores, Corvo, Terceira, Graciosa, Sâo Jorge, Pico, Faial, Santa María, y la más grande, Sâo Miguel, que es la que hemos visitado nosotros.

La isla es bastante pequeña. En extensión, podría recordar a Lanzarote, para que os hagáis una idea.

La capital, y la ciudad más grande de la isla es Ponta Degalda, donde también está situado el aeropuerto.

Os comento ahora los principales lugares que hemos visitados nosotros y que os aseguro, os maravillarán.

 SETE CIDADES

Sete Cidades, es un pequeño pueblo situado a orillas de dos de los lagos principales de la Isla: Lagoa Azul, y Lagoa Verde. El pueblo es minúsculo y no tiene mucho más que una pequeña iglesia, alguna tienda y algunos restaurantes. Eso sí, el paisaje que le rodea, a borde del lago, es impresionante.

Nosotros llegamos a la hora de comer y nos decidimos por el restaurante Lagoa Azul. Allí comeréis de buffet, comida sencilla pero muy digna, por 12€ p/p.

Después de comer nos dimos un paseo a orillas del lago. El peque disfrutó mucho corriendo por la hierba, mojándose los pies, y viendo patos, y por supuesto vacas pastando cerca de la orilla. El lugar es bellísimo y transmite tanta paz, que te costará irte.

Después, siguiendo la carretera principal que rodea ambos lagos, puedes contemplar las espectaculares vistas desde el mirador.

NORDESTE Y FARO DO ARNEL

Uno de los lugares que más me sorprendió, fue sin duda Nordeste y el faro más antiguo del archipiélago: Faro do Arnel. La verdad es que no tenía mucha información del lugar, ni llevaba unas expectativas claras. Y a veces eso, hasta es bueno…

Bajar hasta el Faro es una  buena caminata con una pendiente bastante pronunciada. Nosotros la hicimos con el peque, y lo llevó bien, pero personas con movilidad reducida o con niños muy pequeños, que tengan en cuenta que la vuelta, cuesta arriba..se hace durilla.

El faro no es de lo más bonitos que he visto, ni mucho menos (y ya sabéis lo que me gustan a mí los faros), pero, su ubicación hace que merezca la pena el esfuerzo de llegar hasta él. Veréis una costa abrupta, con acantilados de bastante altura, y si os atrevéis, podéis bajar a tocar el mar. Eso sí, la bajada se hace por unas escalinatas que parten de una pequeña cabaña, en el margen izquierdo (bajando), antes de llegar al faro. Hay bastante distancia, y si queréis hacerlo, os recomiendo que llevéis calzado que agarre un poco. Olvidaos de bajar en sandalias,o chanclas ya que el terreno es algo peligroso.

Las vistas son las mismas que desde arriba, eso no es lo llamativo de bajar hasta allí. Es la sensación de estar rodeado de rocas enormes, completamente sólo, en aquel rincón del mundo, frente al mar…Para mí al menos, también mereció la pena.

En el margen derecho del Faro, hay un grupo diminuto de casitas, enclavado en el propio acantilado, a borde de un puerto minúsculo. No llegamos a saber si la gente vivía allí todo el año, o sólo eran lugares de descanso y almacén para los pescadores. Lo que sí es, sin duda, es uno de los lugares más pintorescos de la isla.

LAGO DO CONGRO

Hubo una tarde, que después de visitar dos o tres sitios que teníamos programados, nos quedaban libres un par de horas para improvisar y visitar algún sitio del que no supiésemos nada. Abrimos el mapa, buscamos algún punto señalado en él que nos llamara la atención, y allá fuimos.

El sitio elegido era el Lagoa do Congro. No es uno de los lagos principales de la isla, ni siquiera habréis oído hablar de él, y su extensión es mínima, pero una vez más, el lugar es increíble.

Después de bajar algunos kms por un sendero entre árboles, desde la carretera principal, nos encontramos el lago. Era espectacular. No por el lago, ni por el color de su agua, como en el caso de Sete Cidades, si no por su entorno. Era un lago prácticamente circular, rodeado de montaña, con un bosque vertical de coníferas muy frondoso. Y el lujo fue encontrarnos durante un rato completamente solos.

La sensación de nuevo de estar en otro país (¿Canadá, quizás?) y de estar en el corazón de la naturaleza más intacta, volvía a invadirnos. Nos quedamos un rato, intentando como siempre, captar lo que estábamos viendo con nuestras cámaras. El peque, se metió en el agua con sus botas, y probó lo que era el eco más perfecto que había oído nunca. Las montañas y árboles que rodeaban el lago, como paredes protectoras en una circunferencia casi perfecta, hacían que un grito retumbase en el aire varias veces a lo lejos.

Fue simplemente genial.

En el siguiente post os cuento los dos sitios imprescindibles que aún me quedan por contaros ¿Dispuestos a terminar de enamoraros virtualmente de estas islas?

 

 

 

 

 

 

 

 

SI TE HA GUSTADO COMPARTE Y ¡QUE LA FAMILIA CREZCA!
Email this to someone
email
Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *