4 LECCIONES DE NUESTRO PRIMER VIAJE CON EL PEQUE: ALEMANIA

4 LECCIONES DE NUESTRO PRIMER VIAJE CON EL PEQUE: ALEMANIA

Primer viaje en avión los tres juntos, un país diferente, muy lejos de casa y no mucho presupuesto: ¿Cómo planificarlo? ¿Qué llevar? Nuestras primeras lecciones básicas para que cualquier viaje con bebés salga bien.

 

Digamos que después de que pase ese caos de la llegada de un nuevo miembro a la familia del que os hablaba, una ya empieza a replantearse planes más allá de las típicas tareas ineludibles de cada semana: la compra, la colada, la limpieza de la casa, la lactancia y algún paseo el fin de semana. Esas tareas domésticas que se han incrementado y multiplicado, ocupan casi todo tu tiempo junto con la recuperación física y mental, pero después de un tiempo, la vida poco a poco adquiere un tono de normalidad que realmente ya se echaba en falta.

En nuestro caso, tardamos poco menos de un año. Ni mucho ni poco, lo que nosotros necesitamos para encontrarnos a gusto y con la situación lo suficientemente controlada como para atrevernos a darnos una vuelta a miles de kms. de casa.

Yo tenía claro un objetivo desde antes de que el peque naciera: intentaría por todos los medios que no nos invadiera el miedo a ninguno de nosotros en esto de viajar. Quería que tanto nosotros, como el peque no cogiéramos miedo a salir, a volar en avión, a irnos lejos, a dormir en sitios diferentes, a comer platos distintos de los habituales. Quería que tanto nosotros, como nuestro peque nos acostumbrásemos pronto a viajar los 3 juntos.

Así que, aprovechamos que nuestros mejores amigos, una pareja también padres novatos desde un mes después que nosotros, querían visitar a su familia en Alemania (nuestro amigo nació allí), y nos propusimos hacer por fin ese viaje juntos a Stuttgart que tanto habíamos hablado y que nunca habíamos tenido la oportunidad de hacer.

Así que nos pusimos manos a la obra. El plan era 4 adultos y 2 bebés de 9 y 11 meses y unos 4 días allí gastando lo mínimo posible.

No disponíamos de muchos días, porque los chicos de la pareja son autónomos…y ya se sabe, día que no curras a tope, día que no cobras a tope (al menos ése es su caso).

Así que, buscamos un vuelo barato, primer paso.

Nosotros vivimos en Vigo, una ciudad maravillosa pero con una comunicación aérea pésima (bueno, últimamente mejor que ya disponemos de algún vuelvo con Ryanair, tengo que reconocerlo). Hasta hace poco, todos los vuelos incluso los domésticos, eran con escala en Madrid, caros y si había alguno directo como a Londres, Tenerife o París, sólo para temporada alta y por lo tanto nunca baratos. Así que, como infinidad de veces Ryanair desde Oporto (a unos 150kms de distancia) fue la solución.

Cogimos un vuelo si no recuerdo mal de lunes a viernes en mayo y la verdad es que nos salió tirado. Los billetes nos salieron por unos 200€ los 3 ida y vuelta, o quizás algo menos. El plan era vuelo de Oporto a Estrasburgo, alquilar en el aeropuerto 2 coches y hacer los 150kms aprox. que separan Estrasburgo de Stuttgart por carretera.

Junto con el coche, que tampoco salió caro pero no recuerdo bien el precio, alquilamos las sillas de bebé para no tener que cargar con ellas. Una vez allí nos dimos cuenta de que en la empresa de alquiler, y creo que es generalizado en cualquiera de ellas, no tienen ni idea ni le dan importancia a los dispositivos de seguridad para niños. Para empezar no distinguen las que sirven para un tamaño u otro, no saben colocarlas en sus coches y no las tienen en demasiado buen estado. Un cursillo a los empleados y tener asientos en condiciones para los niños debería ser algo prioritario, pero se ve que no es así.

Lección número 1: si tu silla del coche es buena, pesada y quieres conservarla, cómprate una silla para el coche barata pero que sepas colocar, que pese poco y que al menos sabes que la estrenaste tú y llévatela contigo. La puedes facturar sin coste alguno en la mayoría de aerolíneas, y si ya vas a alquilar un coche en el aeropuerto, no tendrás que cargar mucho con ella. Con lo que te cuesta el alquiler de la silla por esos días, ya te compensa el gasto de habértela comprado.

Lección número 2:También merece la pena comprar una silla de paseo sencilla, si no quieres meterle demasiada caña a la tuya, también se factura gratis en la mayoría aerolínea. La maltratarán y si llevas una barata,…te dolerá menos. Además de que probablemente será más ligera que la que llevas siempre. Eso sí, para mí es fundamental que se recline, para que al menos las siestas en él sean más cómodas para el peque.

En fin, después de esto, y con navegador incorporado en el coche, nos metimos en la aventura de recorrer unos kms. en carreteras franco/alemanas con los bebés. Destino: Stuttgart.

Vivimos uno de los atascos más monumentales que recuerdo…en la autopista!! No sabemos por qué motivo, o si pasaba todos los lunes a esa hora…pero un atasco de esas dimensiones en una autopista nunca lo habíamos visto (tened en cuenta que no vivimos en Madrid o Barcelona donde imagino que será más habitual).

Así que, después de más tiempo del esperado llegamos a la ciudad donde había nacido y vivido sus primeros 15 años nuestro amigo. Allí estuvimos alojados en un apartamento que tenían disponible sus familiares, por lo que eso fue un ahorro considerable en nuestra estancia.  Además su familia fue tan maja, que nos había llenado la nevera con cosas básicas: cervezas, salchichas y alguna cosa más y nos esperaba preparando una barbacoa. El recibimiento no pudo ser mejor.

Al día siguiente, primera parada: supermercado cercano. Aunque habíamos llevado algunos potitos, biberones y pañales, no llevábamos lo suficiente para los 5 días y también necesitábamos comida para nosotros así que compramos provisiones y listo.

Como curiosidad, una de las cosas de las que nos dimos cuenta en este viaje, y fuimos corroborando en los posteriores, es que la gastronomía y gustos en cada país cambian hasta en los potitos de los bebés.

Me explico: además de que las marcas de potitos no son las mismas, las recetas que utilizan tampoco, por lo que en alguna ocasión nos encontramos que a nuestros peques estos sabores nuevos…no les acababan de convencer. No sabemos si porque usan más especias, u otro tipo de verduras más fuertes, pero desde luego algunos de los potitos eran de sabor bastante fuerte.

Por otro lado, en Alemania, que creo es uno de los países más involucrados en todo lo “Green”, los potitos ecológicos son tan fáciles de encontrar y cuestan prácticamente lo mismo que los que no lo son. Punto positivo.

Así que, lección número 3: si vuestros peques están muy acostumbrados a ciertos sabores, no son buenos comedores o no queréis arriesgar, haceros con un buen cargamento de potitos para esos días, y así vais sobre seguro aunque tengáis que ocupar ese espacio precioso en vuestra maleta.

 

Los dos primeros días estuvimos en Stuttgart ciudad, visitando el Palacio de Ludwisburg que como todos los palacios de esa época  tanto el edificio, los jardines como el interior eran impresionantes.

 

PALACIO LUDWIGSBURG
PALACIO LUDWIGSBURG

 

IGLESIA DE SAN JUAN O JOHANNESKIRCHE
IGLESIA DE SAN JUAN O JOHANNESKIRCHE

Nos dedicamos a pasear mucho por la ciudad, sus calles, sus parques y disfrutamos de su gastronomía.

TÍPICO CODILLO
TÍPICO CODILLO

Pasamos una tarde con los peques en una granja escuela, en un sitio en plena naturaleza donde pudimos ver algunos animales, y donde los niños se lo pasaron en grande.

Granja Der Sonnenhof (la web está en alemán pero os sirve para haceros una idea. La entrada es gratuita: http://www.dersonnenhof.com/ ).

GRANJA DER SONNENHOF
GRANJA DER SONNENHOF

Otro día visitamos Freudenstadt. En este pueblo, nuestro amigo tiene un hermano que nos enseñó los rincones más bonitos: su plaza principal, sus calles, y un paseo precioso entre árboles enormes hasta una torre donde admirar todo el pueblo desde lo alto.

MARKPLATZ FREUDENSTADT
MARKPLATZ FREUDENSTADT
FREUDENSTADT DESDE LO ALTO
FREUDENSTADT DESDE LO ALTO

Otro día, lo dedicamos a visitar La Selva Negra. No recorrimos ningún sendero, ni hicimos ninguna ruta de las que te marcan allí. Nos limitamos a caminar un poco hasta una especie de mirador, donde podíamos admirar las vistas del bosque inmenso en el que estábamos, porque con peques de esas edades, el carro es imprescindible y los accesos no eran los mejores para eso.

ÁRBOLES ENORMES EN LA SELVA NEGRA
ÁRBOLES ENORMES EN LA SELVA NEGRA

Y paramos a comer en una cervecería en Ruhestein, monte que en invierno está completamente nevado.

MONTE RUHESTEIN
MONTE RUHESTEIN
TELESILLA MONTE RUHESTEIN

Hay que tener en cuenta que cuando se viaja con bebés -y esto lo aprendimos en ese viaje- el ritmo cambia. No ves tantas cosas en el mismo tiempo, que como cuando viajas, solo o en pareja. Hay que parar a darles las comidas a su hora (y comen cada 3 horas más o menos), tardas más en salir de casa (que no se te olvide el kit básico de supervivencia para ellos), en el momento que menos te esperas hay que cambiar un pañal en donde estés, puede que un día cenes fuera, pero lo normal es que te recojas antes, estás más cansado, etc.

Por lo que…Lección número 4: planead los viajes teniendo esto en cuenta, es decir, contad con muchos días si queréis ver muchas cosas, y si tenéis pocos. ..Poneos como objetivo visitar dos o tres sitios, y si luego os da para más, pues estupendo, pero si no…No os agobiéis.

En cuanto a que los peques duerman fuera de casa y extrañen su cuna, que no os preocupe, los niños se adaptan a todo, y con lo agotados que terminan el día después de tantas novedades y tantos paseos, duermen en cualquier sitio. Nosotros dormimos en un sofá cama enorme los 3 juntos y no hubo ni una mala noche.

Después de estos 5 días, el viaje llegó a su fin más rápido de lo que quisiéramos (como nos pasa siempre), y por suerte o porque al final las cosas no son tan complicadas, todo había salido bien. Habíamos conocido un nuevo lugar para nosotros, nuestros amigos quedaron encantados por presentarle el nuevo miembro de la familia, a su parte alemana, y disfrutamos de una experiencia juntos inolvidable. Los niños habían disfrutado, y habían vivido un montón de primeras experiencias que sin duda habían resultado muy enriquecedoras: Objetivo cumplido!!!

¿Os han resultado útiles nuestras primeras lecciones básicas?¿Qué conclusiones sacasteis vosotros de vuestro primer viaje con vuestro bebé?

 

 

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