NAMIBIA: EL VIAJE QUE NUNCA FUE HACIENDO MEMORIA

NAMIBIA: EL VIAJE QUE NUNCA FUE HACIENDO MEMORIA

Advertencia: este no es un post “al uso”. No es un relato de una experiencia que he vivido. No es una descripción de mis experiencias durante un viaje. No voy a hablaros de los sentimientos que afloraron en mí, en un lugar determinado, o ante un paisaje concreto. Esta vez, no.

Esta vez voy a hablaros del viaje que no pudo ser. Os contaré los planes de un viaje que quedó pendiente. De un sitio que rocé con la imaginación pero que no llegué a tocar. Y aún así, sé que hubiese merecido la pena. Y quien sabe, quizás vosotros podáis hacerlo y hablarme luego de lo que habéis vivido allí…

A veces las circunstancias mandan y lo que resultaba prioritario, pues ya no lo es. Hay momentos, en los que irse no es una opción.

Eso fue lo que nos pasó hace unos años, cuando, billetes en mano y ruta montada, tuvimos que suspender nuestro viaje a Namibia por un problema de salud en la familia.

Namibia…

Puede que otra vez, cómo ya os habrá pasado con Senegal, os preguntéis: ¿por qué Namibia? ¿Qué atractivo tiene para que quisiéramos conocerlo?

Para empezar, cualquier destino nos apetece. Más si cabe si es un país del que normalmente no se tienen muchas referencias pero que, a su vez, parece tan prometedor en experiencias y en paisajes naturales.

Y para terminar, que teníamos la suerte – de nuevo- de conocer a alguien que vivía allí y que conocía bien todo lo que tiene que ofrecer un país tan lejano y distinto. Tener a alguien que pueda recomendarte lugares, alojamientos, etc. algunos de ellos más allá de los circuitos turísticos habituales, y que te de buenos consejos, era una ayuda valiosísima, que no queríamos desaprovechar.

Por si vosotros os planteáis un viaje similar, comparto con vosotros toda la información que nos había dado nuestro contacto allí para que si se presenta la oportunidad, vosotros sí lo aprovechéis.

 

MAPA SUR ÁFRICA

Cuando les pregunto cómo es Namibia a los que han vivido allí durante una larga temporada, definen el país como sinónimo de vida salvaje, tranquilidad, desierto, y libertad.

Sin embargo su historia está llena de ocupaciones, sometimiento, violencia y dolor. Primero llegaron los holandeses, luego los británicos, y más tarde, los alemanes, que causaron lo que se considera uno de los primeros genocidios del siglo pasado. Posteriormente, hasta los años 90, Namibia, estuvo bajo el mandato de Sudáfrica, con su consabida y maldita política social, basada en el “apartheid”.

Un camino demasiado duro para llegar a ser ahora lo que es.

En la actualidad, la pesca, junto con la minería (uranio, diamantes, etc.), la producción de sal, y en definitiva, el aprovechamiento de los recursos naturales en general, son las actividades principales en las que se basa la economía del país.

VISTA AÉREA DE LAS SALINAS PELICANT POINT

A nosotros, como viajeros, nos interesan otras maneras mucho más amables (o deberían serlo) de aprovechar los recursos naturales del país: visitar y admirar sus paisajes; conocer su fauna y disfrutar de su entorno, su cultura y su gente. Ésa era (como siempre) nuestra intención.

VUELOS

Viajar a Namibia no es un viaje barato, esa es la verdad. Puedes encontrar vuelos por 600 desde Madrid a la capital (Windhoek),  pero si quieres hacer una ruta más o menos soportable en cuanto a escalas (hay viajes hasta de 39 horas…), el precio puede llegar a duplicarse  .

Las recomendaciones generales para viajar lo más cómodo posible- sobre todo si se quiere hacer con niños- lo mejor es usar la linea regular de Iberia o British Aiways, que, o bien, pasa por Londres, o por Paris, a Johannesburgo (Sudáfrica) con destino final Windhoek.

Para que os hagáis una idea. Nosotros íbamos a salir un martes a las 18.30 desde Madrid y llegábamos a Windhoek a las 13hrs del día siguiente. Tampoco estaba tan mal…eso sí precio…800€ el billete de cada uno.

Como siempre la antelación y buscar con empeño buenas ofertas, es la única solución.

RUTA

Empezaremos diciendo que la ruta que pensábamos hacer sería (como intentábamos que fuese casi siempre, antes de ser tres 🙂 ) en MOTO. No se presentaba un viaje fácil y cómodo, pero era factible y sobre todo sabíamos que sería inolvidable e irrepetible.

El único sitio en el que encontramos moto de alquiler fue en Windhoek, así que hicimos noche allí y al día siguiente ya bajaríamos sobre dos ruedas hasta la primera parada: Walvis Bay (a unas 5 horas).

El alojamiento que nos recomendaron para quedarnos en Windhoek fue Chamaleon Backpackers.

Walvis Bay

Walvis Bay, es una ciudad no muy grande, pero un importante puerto pesquero. Es la base de una amplia flota de buques de empresas armadoras de distintos países, pero sobre todo españolas (gallegas en su mayor parte). Pasearse por su zona portuaria, es casi como hacerlo por la zona portuaria de Vigo, por ejemplo. Algunos de los nombres de las naves industriales de ambos sitios, son comunes.

Aunque en Vigo el paisaje es muuy distinto:

RESTAURANTE THE RAFT (WALVIS BAY)

Desde allí, visitaríamos distintos sitios de la costa. Por ejemplo, Swuakopmund a las afueras de la ciudad, con sus impresionantes dunas. Quizás hasta nos atreveríamos a practicar sandboard …

SWAKOPMUND

En un día, podríamos visitar además la Duna 7, Pelican Point y la laguna.

WALVIS LAGOON

Alli nos quedaríamos en una casa cedida por nuestro amigo. Ole!

Etosha

Después de un par de días en la ciudad y a unos 525 kms al norte de Walvis Bay, nuestra siguiente (e imprescindible) parada sería en ETOSHA, uno de los parques nacionales más grandes del mundo. Lo que nos recomendaron, fue alojarnos en un Lodge  fuera del parque y una vez allí, reservar una visita guiada para el día siguiente en coche. En moto no puede hacerse la visita, obviamente por razones de seguridad. Allí estaríamos dos noches, tiempo justo para admirar su paisaje y las innumerables especies animales que viven en esta inmensa reserva.

Los lodges que nos recomendaron fueron: Gondwana Collection y El Toshari Lodge.

Lo ideal es visitar el país en la época seca (entre agosto y octubre) para que el avistamiento de animales sea más exitoso. El momento en el que los animales se acercan a las charcas a beber, es el mejor para encontrarte con elefantes, cebras, jirafas, leones, rinocerontes … y admirar por unos minutos su majestuosidad y su belleza.

ETOSHA
ETOSHA

Ésta sería una de las experiencias que habrían hecho que el viaje hubiese merecido la pena, seguro.

Zambia y las Cataratas Victoria

Y de allí, con los ojos rebosantes de naturaleza y llenos de imágenes imborrables en nuestra cabeza, iniciaríamos la ruta más larga (unos 2000kms) hasta llegar a Livingstone (Zambia). 

Programamos hacer el trayecto en dos o tres días:

Grootfontain  (a unos 370 kms de Etosha) Entre ambos puntos no habría absolutamente nada, así que tendríamos que controlar bien el tema del repostaje. Allí se puede ver el meteorito de masa de hierro más grande del mundo (el meteorito Hoba) . Si nos quedásemos a dormir, tendríamos estas dos opciones: Bush Baby Safaris o Courtyard Guest House.

Divundu (a 465kms de Grootfontain).

Al día siguiente, emprenderíamos de nuevo el camino, rumbo a Divundu, a orillas del río Okavango. Allí nos alojaríamos en el Mahangu Safari Lodge.

Katima Mulilo (Namibia) /Livinstong (Zambia) ( a 530kms de Divundu)

Al día siguiente, saldríamos ya hacia la ciudad frontera entre Namibia y Zambia, Katima Mulilo, y de allí a Livingstone. En esta ciudad es donde se establece la actividad turística relacionada con las cataratas Victoria.

Allí nos adentraríamos en el Parque Nacional Mosi-oa-Tunya, o lo que es lo mismo, el Parque Nacional de las Cataratas Victoria.

CATARATAS VICTORIA (IMAGEN NATIONAL GEOGRAPHIC)

Las cataratas, por lo que dicen, sólo comparables a las de Iguazú, fueron declaradas patrimonio de la Unesco hace más de 30 años. Son únicas por la caída tan estrecha y profunda desde la que cae el agua (108 ms de altura). En la estación seca, podrían llevar un caudal casi inexistente, por lo que se podría llegar a caminar por algunas zonas del río Zambeze.

Además de esta visita, se puede practicar multitud de deportes de riesgo: rafting, puenting, goming, rappel,… o contratar vuelos en ultraligero, o incluso visitar el Parque Nacional de Chobe en Botswana.

Allí nos alojaríamos en el Jollybooys, un backpackers con muy buena pinta.

Otra experiencia que habría hecho que el viaje y los miles de kms encima de la moto, hubiesen merecido la pena, sin duda.

Después de visitar este lugar, emprenderíamos ya camino de regreso a Windhoek (podríamos repetir casi las mismas paradas en dos o tres días), para coger el vuelo de vuelta, habiendo realizado uno de los viajes más inolvidables de nuestra vida, dejando atrás un país maravilloso, y volviendo un poco más enganchados a África; estoy convencida….Pero no pudo ser … (al menos de momento 😉 )

Os daré una última recomendación. Después de este viaje fallido, puedo aconsejaros por propia experiencia, que antes de realizar un viaje así, contratéis un buen seguro. Ya no solo para que os reintegren una parte significativa del importe del viaje en caso de cancelación, (como en nuestro caso), si no también, obviamente, por la cobertura médica.

Para terminar os confesaré, que este viaje que quedó en el aire, que sigue en nuestras mentes y en nuestra imaginación, se convirtió meses más tarde en un viaje completamente opuesto, pero no por ello menos deseado: Nueva York. Pero esa es otra historia…

¿Con lo que os he contado, qué os parece Namibia como destino para un viaje a lo grande? ¿Si habéis estado, tenéis alguna recomendación que añadir para cuando hagamos por fin este viaje?

*Si necesitáis más información, tengo muchos más detalles y mapas que podrían seros de ayuda. Solo tenéis que escribirme un correo.

P.D. Gracias Carlos, sin tu ayuda no podría contar todo esto!

 

 

 

 

 

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