ÁMSTERDAM: MUCHO MÁS QUE COFFEE SHOPS HACIENDO MEMORIA

ÁMSTERDAM: MUCHO MÁS QUE COFFEE SHOPS HACIENDO MEMORIA

Hay ciudades que no sabes por qué, pero antes de ir ya tienes la certeza de que te gustará. Por lo que te va diciendo la gente que ha estado, por lo que ves en los medios, por la idea que tienes en tu imaginación sobre el sitio, sabes que ese lugar te encantará… Y al final llega el día en el que llegas al destino, y compruebas que tu intuición no te había fallado.

Ámsterdam fue, para nosotros, uno de esos lugares. Hicimos una escapada de sólo 3 días hace un tiempo, y la verdad es que no pudo gustarnos más.

Se me han quedado grabados varios lugares y sensaciones que viví allí y que aún perduran en mí después de estos años, cuando recuerdo nuestra estancia.

Si conocéis Ámsterdam puede que a vosotros os haya provocado recuerdos similares…

En mi caso, lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en nuestros días en Ámsterdam, son imágenes de sus calles, sus canales, miles de bicis por todas partes, sus mercadillos, … Tengo varias imágenes de “postal” en mi cabeza, de las que ya no podré desprenderme.

CALLES DE ÁMSTERDAM

 

BICIS, BICIS Y MÁS BICIS
PUESTO DE BULBOS EN BLOEMENMARKT, EL MERCADO FLOTANTE DE FLORES MÁS IMPORTANTE DE ÁMSTERDAM
PUESTO CALLEJERO DE QUESOS TÍPICOS
QUESOS TÍPICOS HOLANDESES

Incluso tengo un recuerdo bien claro de nuestro alojamiento en el mítico The Bulldog, en pleno centro de la ciudad, que no sabemos muy bien por qué (quizás porque viajamos en marzo), tenía un precio mucho más asequible que ahora.

EL CABECERO EN NUESTRA HABITACIÓN EN THE BULLDOG HOTEL
THE BULLDOG COFFEE SHOP
INTERIOR DE THE BULLDOG COFFEE SHOP

Puede que al pensar en Ámsterdam, lo primero que le venga la cabeza a mucha gente, sin embargo, sea otra imagen bien distinta. Quizás piensen en el Barrio Rojo y en los coffe-shops donde, como todo el mundo sabe, el consumo de cannabis está permitido. Puede que muchos, erróneamente, valoren este punto anecdótico y polémico de la ciudad, como esencia de la misma.

Y no. Ámsterdam es mucho más que eso.

Es cierto que esas dos calles del Barrio Rojo, donde las mujeres se exhiben como mercancía, en escaparates similares a los de cualquier tienda, es algo único en Europa y que son escenas que acaban causando cierto impacto en ti, la primera vez que lo ves. Pero si lo piensas un poco, no es para tanto. ¿Qué ciudad de España desgraciadamente, no tiene una zona donde las mujeres que se dedican a la prostitución, se exhiben al aire libre, a cualquier hora, en espacios transitados y aún con menos ropa? Allí al menos, están bajo techo, están reconocidas socialmente como trabajadoras, y disfrutan de mucha más seguridad. Me parece una manera mucho menos hipócrita de gestionar un tema tan controvertido y antiguo como este, que la que tenemos en el resto de países.

LOCALES DE ALTERNE EN EL BARRIO ROJO (Foto tomada con muchísima discreción…)

El asunto del consumo de cannabis en los coffee-shops, es un poco lo mismo. Puede que la gente se imagine que por las calles de Ámsterdam, deambula gente totalmente colocada, recién salida de los coffee-shops y que se dediquen a delinquir, pelearse o generar molestias al resto de los transeúntes. Pero nada más lejos de la realidad.

En los coffee-shops no se puede beber alcohol. El consumo legal de cannabis permitido es de un máximo de 5 grs por persona. Es decir, lo que permite Holanda es el consumo en pequeñas cantidades, por lo que el consumo, se presupone moderado y bastante controlado. Los días que estuvimos allí, no vimos ni un sólo incidente que nos hiciera pensar, que los coffee-shops son causantes de un índice de delincuencia o de inseguridad mayor que en cualquier otro sitio de Europa. Sólo hay que pensar en sitios de nuestra costa, que sin tener coffee-shops padecen un desmadre de alcohol y drogas cada verano, para darse cuenta de que hay otros factores que influyen en esa situación.

COFFEE SHOP EXTASE

Es cierto que es un negocio algo turbio. La ley no regula con claridad y coherencia, aspectos relativos al aprovisionamiento de estos locales. El cultivo de marihuana está prohibida en el país. Lo que significa que los dueños de los locales, que se dedican a vender legalmente estas sustancias,  tienen que conseguir su mercancía de maneras no legales…

Esto al final, está haciendo que en los últimos meses, por parte del gobierno europeo, se esté ejerciendo cierta presión sobre estos pubs. Se están promulgando nuevas leyes que hacen mucho más difícil su mantenimiento como negocio. Sin duda, lo que se busca, es que estos locales, con el tiempo, acaben desapareciendo. De esta manera borrarán esa “mala” imagen que tanto incomoda a algunos.

Sin embargo, a nosotros,  fue precisamente lo que nos chocó positivamente: ver cómo ese mundo, en un primer momento sórdido y potencialmente peligroso, convivía a la perfección con la vida diaria de una ciudad tan cívica y agradable como es Ámsterdam.

Sus calles limpias, sus canales, su estación central (en cuyo parking se concentra el mayor número de bicicletas que he visto nunca), sus mercados de flores, de productos alimenticios tradicionales, sus bares…

CANAL ÁMSTERDAM
CASTILLO-RESTAURANTE IN DE WAAG

 

ESTACIÓN CENTRAL ÁMSTERDAM
TEATRO DE TÍTERES AMBULANTE

Ámsterdam es todo eso también.

Una manera diferente de conocer la ciudad es dar un paseo en uno de sus barcos. Nosotros lo hicimos que uno que hacía salidas nocturnas. Además te daban un picoteo de diferentes quesos holandeses, y uvas con una botella de vino, ¡un lujazo! A la vez que ibas saboreando estos productos, ibas recorriendo algunos de los canales de la ciudad Y sobre la marcha, iban explicando (eso sí en inglés) la historia de la ciudad y de algunos de sus edificios.

BARCO PARA PASEO NOCTURNO POR LA CIUDAD
MESA CON EL PICOTEO EN EL BARCO NOCTURNO

 

Si tienes ganas de más, puedes hacerte alguna excursión a algún pueblo cercano. Nosotros visitamos Volendam, a media hora en autobús desde Ámsterdam.

PAISAJES CAMINO A VOLENDAM

Se trata de un pintoresco pueblo a orillas del Mar del Norte, que parece haber salido de un cuento. Sus casitas decoradas con muy buen gusto, (con las cortinas bien abiertas para que disfrutes de las vistas de su salón desde la calle), sus canales, el paseo marítimo, sus bares, son una delicia.

VOLENDAM

Recuerdo estar tomando una cerveza en uno de los bares cerca del puerto, y de pronto, alguien (nunca supimos el motivo), tocó una campana que tenían en el local, y empezaron a cantar todos los que estaban allí dentro (salvo nosotros, claro), una canción al más puro estilo himno marinero. Fue un momento genial.

Como veis, Ámsterdam es mucho más de lo que podemos esperar. Es una ciudad amable, acogedora e interesante, en la que dos o tres días dan para mucho. Si os lo planteáis con peques, también es un buen destino. Salvo los planes nocturnos, todo lo demás puede resultar muy atractivo para ellos: un paseo en bici, en barco, visitar el museo Van Gogh, visitar algún pueblo de la periferia: Volendam o Haarlem, o un pelín más lejos también Gouda y Marken….

Nosotros volvimos enamorados de la ciudad. Bromeábamos incluso con la idea de que no estaría mal vivir allí una temporada. Eso sí, ¡no en invierno!

¿Qué os parece como destino familiar? ¿Es de esos sitios que aún sin conocerlos, sabéis que os encantaría?

 

 

 

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