DE AVENTURA EN ANDALUCÍA: VIAJANDO EN AUTOCARAVANA POR PRIMERA VEZ (III) CAÑOS DE MECA-ZAHARA DE LOS ATUNES-TARIFA

DE AVENTURA EN ANDALUCÍA: VIAJANDO EN AUTOCARAVANA POR PRIMERA VEZ (III) CAÑOS DE MECA-ZAHARA DE LOS ATUNES-TARIFA

 

Tras nuestra primera noche en un camping desde que habíamos iniciado el viaje, por fin pusimos rumbo a la Costa del Sol.

Realmente éstos eran los únicos destinos que tenía claro que quería visitar cuando planeábamos el viaje. No sé por qué exactamente- puede que por lo que siempre había oído de esos sitios en particular- esperaba encontrarme una zona de paisajes espectaculares y un ambiente especial, como muy bohemio y con mucha gente joven.

Huíamos de la típica ciudad de la zona donde los complejos hoteleros y las masivas hordas de turistas hacen que sitios como Marbella, Estepona, etc. no sean sinónimo (al menos para nosotros) de relax y tranquilidad.

Así que, después de El Rocío, tuvimos que volver a tomar rumbo hacia Sevilla, y pasar por Jerez y luego ya por la costa, pasamos por Cádiz, hasta llegar a Caños de Meca. En total casi 3 horas de carretera donde nos entretuvimos viendo el paisaje, muy cambiante en esa zona.

Por fin llegamos a nuestro destino. La verdad es que me lo esperaba distinto. Digamos que lo que nos dio tiempo a conocer en un par de horas, me hizo llevarme una impresión no muy buena- y seguro que es una impresión muy superficial, sesgada y puede que equivocada de lo que es el pueblo: Se trataba de una calle larga y estrecha paralela al mar, en la que había varios restaurantes y tiendas. Nada más.

Al entrar vimos que había carteles de prohibido aparcar autocaravanas en todo el pueblo, cosa que no habíamos visto en el resto de lugares donde habíamos estado, y empezamos a agobiarnos pensando que tendríamos que aparcar lejos y tener que caminar mucho para llegar al centro del pueblo o a la playa.

Decidimos seguir, y al ver que había un par de autocaravanas aparcadas en un aparcamiento de tierra al lado de la playa, allí paramos, a riesgo de que nos multasen. Por lo que parecía, la prohibición seguramente venía dada por la aglomeración de turistas que debía sufrir el pueblo durante los meses fuertes, pero la verdad es que en la primera semana de septiembre aquello estaba de lo más tranquilo. Pensamos que por un par de horas, al no haber más que un par de autocaravanas, tendríamos que tener muy mala suerte para que nos multasen y de hecho, no ocurrió.

Nos fuimos a un restaurante de la zona a comer, y la verdad es que me pareció algo caro y para ser un sitio costero con fama por su pescado (sobre todo por el atún y en especial el atún rojo), no me llamaron la atención los platos típicos que pedimos, para mí gusto demasiado «frito». Hay que reconocer que viniendo de Galicia…el listón estaba muy alto.

Después nos fuimos un rato a la playa, pero admito que no me gustó. Al menos la zona en la que estábamos, cerca del aparcamiento, al principio de la playa,  había mucho oleaje, y muchas pequeñas rocas en la orilla. Así que adentrarse para nadar o que el niño chapoteara en la orilla era casi misión imposible. Eso sí la imagen con el Faro de Trafalgar de fondo, y gente haciendo kitesurf, hacía el sitio más atractivo.

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FARO DE TRAFALGAR

Después de un ratito en la playa, decidimos seguir nuestro camino hasta Zahara de los Atunes. El trayecto fue de una media hora. La carretera atravesaba bosques de árboles bajos donde el suelo en lugar de tierra tenía arena y pasamos por Barbate, también un pueblo muy conocido de la zona y por fin llegamos.

No puedo decir que me llevase una decepción, pero realmente no era tampoco lo que me esperaba. No sé si era que al ir en septiembre y ver las calles desiertas, con las tiendas cerradas, y que tampoco el tiempo estaba siendo demasiado soleado ese día, lo hacía menos atractivo de lo que realmente era, o que verdaderamente el pueblo no se merecía la fama que tenía.

Nos acercamos a la playa y era inmensa. Tanto por sus kilómetros de orilla como por la distancia que había que caminar hasta el mar. Además de ser muy ventosa, no me pareció una playa acogedora en general. Así que, cuando empezó a anochecer e incluso ya empezaba a refrescar, decidimos ir buscando ya un sitio donde pasar la noche de camino a Tarifa.

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CHIRINGUITO LA LUNA (ZAHARA DE LOS ATUNES)

Gracias a un foro de expertos en viajar en autocaravana que encontramos en internet, dimos con una ubicación perfecta: Playa de Los Lances en Tarifa.

Cuando llegamos no podíamos ver nada. Era un aparcamiento bastante apartado de la carretera al que se accedía por un camino que no estaba iluminado. Pudimos ver que había algunas caravanas más, y que el sitio era muy tranquilo y podíamos oír el mar. Nada más.

Allí nos plantamos y…¡qué buena elección!. Sin duda el mejor sitio donde habíamos dormido. A la mañana siguiente nos dimos cuenta de dónde estábamos. Aunque el día amaneció nublado, las previsiones de lluvia se había retrasado así que..después de desayunar mientras contemplábamos África a lo lejos…salimos a ver la playa.

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APARCAMIENTO PLAYA DE LOS LANCES
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VISTAS DESDE LA AUTOCARAVANA (PLAYA DE LOS LANCES)

Preciosa. A nuestro alrededor no había más que arena, mar y viento. No se oía nada más. Algunos ya recorrían la playa dando un paseo, y otros madrugadores empezaban a volar sus cometas de kite (a medida que pasaban los minutos aparecían más cometas en el cielo).

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INDICACIONES BÁSICAS

 

Nos acercamos a la orilla, paseamos y nos encontramos con un pequeño centro hípico (www.aventuraecuestre.com). Ver caballos allí, ya era la guinda. El centro, de hecho, ofrecía paseos a caballo por la playa (una hora unos 30 eurs). Desde luego era genial. Aquellos sí que eran unos caballos privilegiados por vivir en ese lugar.

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CENTRO HÍPICO» AVENTURA ECUESTRE «(PLAYA DE LOS LANCES)

Al mediodía nos fuimos al centro de Tarifa. Estaba tal y como lo recordábamos cuando estuvimos una tarde, de paso, en nuestro viaje en moto a Marruecos.

Gracias a un descubrimiento en las redes sociales, iba con la idea de comer en un restaurante que parecía tener mucho encanto. Y dimos con él. Efectivamente el sitio era especial. Se llama Lola (buscadlo en Facebook: ElLolaTarifa), y como su nombre indica toda la decoración homenajeaba a Lola Flores. Es un restaurante pequeño, que se encuentra algo escondido y apartado del bullicio de las calles principales, con una terraza muy tranquila. El personal fue muy amable, y la comida estaba deliciosa y con un precio nada alarmante. Desde luego, para cualquiera que vaya a Tarifa es un sitio que recomendamos.

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EXTERIOR RESTAURANTE LOLA

Después de comer, nos dedicamos a ir de tiendas, que en Tarifa mola mucho. Casi todas las tiendas son de rollo surfer, con las típicas marcas que todos conocemos, pero lo bueno es que en algunas tienen buenas ofertas y hacen outlets. Hay que rebuscar pero, siempre se encuentra algo interesante. Además hay tiendas de ropa marca propia de Tarifa, artesanía, etc. Darse un paseo por el caso histórico dentro de la muralla de la ciudad, también es una actividad imprescindible.

Y en eso estábamos cuando de ponto, la lluvia prevista para esa mañana hizo acto de presencia. Así que nos recogimos prontito, y decidimos ir haciendo kms para estar ya cerca del concesionario de caravanas en Málaga y así al día siguiente entregala a tiempo (había que limpiarla tanto por dentro como por fuera en el propio concesionario si queríamos ahorrarnos 50€).

Así que empezamos a rodar.

Como siempre que termina un viaje, empezábamos a sentir esa nostalgia de las despedidas, que además siempre llegan cuando uno más a gusto está. Ya estábamos más que habituados a nuestra casa rodante, y  tanto por lo que nos íbamos encontrando como por todo lo que habíamos hecho y visitado, parecía que llevábamos mucho más tiempo por tierras andaluzas. Así que… como despedida, decidimos buscar un sitio práctico para el día siguiente, pero también digno de nuestro último día allí.

Y nos quedamos ya en Málaga, en la playa de  cerca del puerto. Había bastantes caravanas aparcadas, pero el sitio seguía siendo tranquilo, y estábamos como a 20 metros de la arena.

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AUTOCARAVANAS EN PLAYA MISERICORDIA (MÁLAGA)

Ver como salía el sol del mar fue todo un espectáculo (mereció la pena el madrugón).

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AMANECER EN LA PLAYA DE MISERICORDIA

Después de una semana rodando, atravesando y conociendo de verdad la geografía de la parte oeste de Andalucía; saboreando la sensación de libertad que te da no tener ataduras, horarios, etc.; parando donde nos apetecía, cuando queríamos y disfrutando de las comodidades de tener tus cosas siempre contigo, sin tener que hacer y deshacer maletas continuamente,… podemos decir que viajar en autocaravana es completamente diferente a cualquier otro tipo de viaje y que engancha. No sabemos cuándo ni a donde, pero tenemos claro que repetiremos la experiencia.

En este viaje, nos enamoramos de Andalucía. Nos enganchamos al “auocaravaning” y disfrutamos los tres de una aventura inolvidable. ¡quiero volver!

A modo de resumen, os dejo unos cuantos datos por si son de vuestro interés:

PROS DE VIAJAR EN AUTOCARAVANA:

  • ECONÓMICO :
  • hay buenas ofertas fuera de temporada.
  • Hay que pensar que pagas por el alojamiento para varias personas, por lo que equivaldría a un coche de alquiler y que además te ahorras varias comidas al día.
  • En gasolina se gasta menos de lo que puede parecer. Nosotros hicimos 1200 kms y gastamos 120 euros en repostar.
  • LIBERTAD:
  • parar donde y cuando quieras, alargando la estancia o acortándola dependiendo de lo que te guste el sitio, o de la previsión meteorológica.
  • COMODIDAD:
  • Siempre tienes todas tus cosas a mano: ropa, comida, etc. Con un niño eso es un punto a favor importante.
  • DIVERSIÓN:
  • tanto para los peques como para los mayores, es un modo de viajar muy divertido.

DESVENTAJAS DE VIAJAR EN AUTOCARAVANA

  • ESPACIO REDUCIDO:
  • La estancia en la que te alojas tiene un tamaño muy reducido. Cocinar se complica, ducharse no es del todo cómodo y no hay mucha intimidad si se comparte con otros adultos.
  • Los depósitos de aguas hay que cambiarlos muy a menudo y no resulta una tarea agradable.
  • Malos olores de las cañerías cuando tocaba vaciar los depósitos.
  • No puedes pasar de 100 kms/ hora cuando circulas, ni en autopista.
  • Buscar un sitio para pasar la noche que sea tranquilo, seguro, silencioso y bien situado.

CONSEJOS PRÁCTICOS:

  • Si queréis que los depósitos de aguas negras aguanten más y no generen malos olores, poned una bolsa en el retrete cuando hagáis “aguas mayores” para que podáis deshaceros de la bolsa en un contenedor. Nosotros no lo pusimos en práctica porque nos lo aconsejaron a nuestra vuelta..y no se nos había ocurrido 🙁
  • No intentéis hacer menús demasiado elaborados en la cocina de la autocaravana pues el espacio es muy limitado y al final no os movéis.
  • Utilizad foros de fans del “autocaravaning” en internet para averiguar dónde podéis pernoctar por la zona en la que os encontréis. Dan muy buenos consejos con indicaciones muy claras para llegar a los sitios más recónditos (algunos incluso os darán las coordenadas). Los viajeros de antes sí que tenían mérito, ahora..lo tenemos chupao!

 

 

 

 

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